Había un niño llamado Dani. Se fue al desierto y se perdió. Tenía hambre y sueño y se encontró un cofre, lo abrió y salió un genio.
Dani tenía miedo pues se tiró al suelo. ¿Qué haces? le preguntó el genio- Pues no sé, ¿es verdad que concedes deseos?-
-Sí, tres.-
-Bueno, pues el primer deseo será comida y bebida. Mi segundo deseo salir del desierto y genio te libero del cofre.
Y Dani hizo una vida feliz y con sus amigos.
Arturo
sábado, 21 de mayo de 2011
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